“Mi vida de antes era una mierda” dice Sonia en el capítulo tres. Digamos que era un sueño. La traducción correcta sería: mi vida es una mierda. Pero no se anima a decirlo en presente, ni a vivirlo en la Tierra. Vuela, agoniza. Así es más fácil mentirse.

Escrito y publicado por: Diaz Agustina. 

Los mensajes del libro son para interpretar libremente, para que te interpelen. Cada persona tiene un personaje con quien identificarse. Probablemente odies la novela, o la ames, o no signifique nada. Como en la redacción narrada: depende de qué lado lo mires.

Sonia Budassi es periodista bahiense. Es quien escribe “Periodismo”, el libro publicado por la editorial “17 grises” en 2010. Una novela atrapante, cruda, exagerada y sentimental, pero no por eso amarillista. Como quien escupe un bicho que odia y ama al mismo tiempo. Un pedazo de moco atrapado en la garganta. Un recorrido casi por su piel. 

Sonia Budassi leyendo su libro «Periodismo».

Nada para hacer

“¿Por qué está mal querer trabajar?” Budassi hace de sus palabras una nostalgia irreal, parece extrañar todo lo que ni siquiera sucedió. Y te atrapa, te lleva, te cuenta la chicana, lo que todo el mundo sabe y nadie cuenta.

Te trasmite bronca, la impotencia. Repetís con ella: “Me doy cuenta que la única que quiere hacer algo soy yo”.

Sí, quiero

“Pero nuestra misión implica riesgo, compromiso, sacrificio, pasión”.

Ojo con decir que no, fijate que el peligro está a la vuelta de la esquina, cuidate la espalda que nunca falta ese cuchillo. Ser periodista es eso. También ser mujer. Y ser periodista y mujer… sacá tus propias conclusiones.

Esa sensación se vive cuando Sonia relata. Que no podés confiar, que la gente se caga en vos, que sos la que tiene que salir a la cancha. La cancha donde está el Diego, Messi, Tévez, los botines blancos, el césped embarrado, pero solo en tu sector.  Que sos la última jugadora, que te toca patear el penal, pero estás afuera. Entonces lo pateás con la mirada, fallás, le fallás al equipo, y te fallás a vos. Pero no. No importa. Porque en realidad estás soñando, no hay tal equipo, solo estás vos. La guerra es interna, no podés permitir fallarte: “sale Messi, entro yo”, menos no.

Los que se fueron antes que yo

El escritorio como el “inhabitable perfecto”, así lo describe Budassi, como cuando te parás después de comer en un restaurant y dejás los platos sucios, esperando que otro gil lo limpie por vos. Como cuando te mandás una grosa, y elegís esconderte detrás de la agenda llena de contactos.

El periodismo es barro todo el tiempo, hay que elegir cómo y con quién ensuciarse. Creo que Sandra quiere decirnos eso: “es increíble cómo te acostumbrás a vivir con tierra”.

Si me preguntan qué fue lo que me atrapó de la novela, diría lo complejo de lo cotidiano. La miseria que nadie se anima a nombrar, esas que sabemos que existen. Y al final del día preferimos no verlas, elegimos mentirnos. No quiero sonar fatalista, quienes me conocen saben bien que soy idealista y terriblemente entusiasta en lo que hago, pero eso no quita la necesaria dosis de realidad masticada que nos escupe Sonia.

Sonia Budassi con su libro «Periodismo»

A veces pienso que también elijo creerme esa mentira. Esa mentira que todo el mundo llama verdad. Tan material y tan abstracta, así parece ser la vida. El periodismo es un quilombo, y si pudiera volver el tiempo atrás… no cambiaría nada, en realidad si pudiera volver, elegiría embarrarme en esta cancha sin sentido otra vez.

Hoy me preguntaron qué quiero hacer de mi vida. Dije que tenía un sueño. Acto seguido me preguntaron por qué. Respondí que lo único que no vuelve es el tiempo. Que elijo usarlo así, sin más vueltas. Hay tantas mentiras dando vuelta, que si tengo que seleccionar una, elijo creerme mi mentira, una que ya es verdad.

Corran. Despierten. Lean a Budassi. Léanse a través del espejo.


Acá dejo su cuenta de Twitter por si quieren saber un poco más de ella.