Hecha por Angeles Crettón.
¿Es posible hablar de sexualidad en el ámbito del acompañamiento terapéutico? Para la Lic. Manuela Bravo: psicóloga, sexóloga clínica y docente del instituto, no sólo es posible, sino que es un diálogo urgente y necesario.
Este miércoles 15 de abril se dio inicio a un ciclo de charlas de carácter libre en el Instituto Superior de la Bahía, gratuitas, abiertas a la comunidad y organizadas por el coordinador de la carrera, el Lic. Emmanuel Trelles.
¿Qué se profundiza en este primer encuentro?
Esta propuesta surge como una iniciativa del Instituto Superior de la Bahía, tanto para acompañar los intereses de los estudiantes como para hacer un aporte significativo a la comunidad, promoviendo valores como el compromiso social, la formación continua, la inclusión y el pensamiento crítico.
En este marco, durante el primero de estos encuentros, se invitó a los más de 80 inscriptos a la charla de forma virtual y presencial, a abrirse ante nuevas perspectivas como forma de ampliar la comprensión y enriquecer la práctica.

“Consideramos que estos espacios son fundamentales para enriquecer la formación, ampliar miradas y seguir construyendo una práctica profesional comprometida y actualizada“ resaltó el Lic. Emmanuel Trelles.
El modelo de los «permisos».
Uno de los pilares que se destaca como pilar de la charla es el modelo P-LI-SS-IT, una herramienta de la sexología que ella adapta al campo del acompañamiento. La base de todo, según explica, es el permiso.
“Hablar de sexualidad es incómodo porque no estamos acostumbrados, pero el primer paso es darnos permiso para reflexionar, para cuestionar prejuicios y, sobre todo, para habilitar la palabra“, señaló la licenciada.

Tres ejes para repensar la práctica.
Para que la charla fuera dinámica, Bravo propuso tres ejes que también se abordan a lo largo de la charla, fundamentales donde la sexualidad se cruza con el trabajo diario de un acompañante:
Estereotipos de Género: Desarmar la idea de lo que “debe“ ser un hombre o una mujer, y cómo esto impacta en la subjetividad de la persona acompañada.
Afectividad: Validar las emociones como una fuente de datos, si algo incomoda o agrada, es información real que debe ser abordada mediante el diálogo.
Gestión del Cuerpo Propio: La autonomía empieza en lo pequeño. Desde elegir qué ropa ponerse hasta decidir quién puede tocarnos y quién no.
Infantilización y Discapacidad: El gran tabú.
Uno de los puntos más fuertes de la exposición fue el llamado a dejar de “infantilizar“ los cuerpos de las personas con discapacidad o de adultos mayores.
Manuela Bravo fue tajante: “La sexualidad se construye durante toda la vida“. Ignorar que una persona bajo acompañamiento tiene deseos, curiosidad o necesidad de intimidad es, en cierta forma, negarle su condición de sujeto.
Ante la duda de “¿qué responder?“, la Lic. Bravo ofreció un alivio para los profesionales: no es necesario tener todas las respuestas técnicas. La herramienta principal es la pregunta abierta. En lugar de juzgar o explicar verdades absolutas, el acompañante debe preguntar: “¿Vos qué pensás de esto?“ o “¿Cómo te sentís con aquello?“.

En conclusión, la propuesta de Manuela Bravo es pasar de una visión “preventista“ (donde la sexualidad es vista como un peligro) a una visión positiva, donde se la entienda como un valor que enriquece la vida, la salud y el placer de las personas.