El campo y los animales, una tradición en Villa Bordeu

Desde el 28 de septiembre hasta el 2 de octubre inclusive, se realizó en nuestra ciudad la muestra número 133° organizada por la Sociedad Rural.

Trabajadores bañando a animales y secándolos

Trabajadores bañando a animales y secándolos

Asistí por segundo año consecutivo y encontré nuevos atractivos como stands de comidas, juegos para chicos, exhibición de vehículos, y, por supuesto, actividades vinculadas al sector. A diferencia de la vez anterior, llegue a la exposición el segundo día, cuando muchos de los animales todavía no habían llegado. De todas formas pude ver toros, ovinos, caballos y también vacas, y en este tema quiero detenerme, porque si hay algo que me llamo la atención fue el tratamiento hacia ellos.

Nací y me crié en la ciudad, recuerdo haber ido muy pocas veces al campo y ningún integrante de mi familia se dedica a la ganadería. Quizá por la ignorancia o por no haberlo visto antes, nunca imagine que podían llegar a bañar, secar y ¡hasta cortarle el pelo con una maquinita! a un toro. Esto logró captar toda mi atención, de hecho volví varias veces al lugar para ver cómo quedaba posteriormente a la limpieza y para aprovechar a sacar fotos. Poder presenciarlo fue lo que hizo que durante las dos horas que estuve recorriendo, no deje de pensar en eso.

La situación que pude ver fue muy agradable, se trataba a los animales con mucha paciencia y lo hacían al aire libre, facilitando así a que las personas vean dicho tratamiento. Comenzaban bañándolos con una especie de hidrolavadora de alta presión, luego seguía el turno de secarlos con un secador metálico para quitar el agua y finalmente les cortaban el pelo con la ayuda de una cortadora de cabello profesional. Una vez listo el animal, lo llevaban a su corral.

Esta vez fue diferente. Además de ver locales de comida e indumentaria o decenas de animales, pude presenciar actividades que no había visto anteriormente y volví a mi casa con nuevos conocimientos. Eso es lo importante, asistir a un evento no solo para mirar e irse, sino también para poder incorporar nueva información.

Basualdo Camila
Buhlman Victoria