Viento Sur

Instituto Superior en Ciencias de la Comunicación Social

Día: 1 noviembre, 2017

La redonda en tiempos de tempestad

La pelota vive sus horas más tristes. Llora y se quiere escapar, no quiere permanecer ligada a los episodios repudiables que se repiten a diario en los distintos puntos de nuestro país. Ya poco le interesa si alguien la trata como una taza de porcelana acariciándola suavemente o si la lleva a tocar la red viajando con efecto más de 25 metros y colándose donde duermen las arañas. Reacciona de manera indistinta a esos momentos que tanto sabía apreciar cuando un 10 habilidoso y atrevido posaba su suela por encima de ella y la llevaba a bailar por el verde césped, no le importa ni le va a importar si algún central cavernícola la revienta por los aires y la maltrata debido a sus limitaciones técnicas. Nada altera sus condiciones debido a que está al tanto de que las familias dejaron de ir a la cancha, mira las tribunas visitantes desoladas en busca de alguna respuesta, respuesta que encuentra cuando mira a la grada local y los inadaptados de siempre, que dicen amar al fútbol y a su club, destrozan sin piedad las instalaciones y manchan de sangre esos escalones que supieron colmarse en una época, ahora muy lejana.

Complemento de un sistema excluyente que reina en el mundo, el fútbol es tan sólo una arista más dentro de un abanico (casi) infinito plagado de maldad, demencia y personajes maquiavélicos. Decir que antes la violencia en este deporte no existía, sería ignorar por completo la historia de nuestra sociedad; Ahora bien, la llegada del narcotráfico, sumada a la facilidad que tienen hoy los barras bravas para conseguir un arma y la connivencia existente entre estos malvivientes y los dirigentes de los diferentes clubes, amplía de manera exorbitante este espectro que vivimos en este siglo XXI,  siglo que podríamos catalogar con el número 0, si es que anteriormente pusiéramos, como una especie de prefijo, la palabra tolerancia.

Eduardo Galeano solía decir que el fútbol es la única religión que no tiene ateos. Permítame disentir con un gran escritor y periodista, que admiro y extraño profundamente, pero es totalmente inadmisible que una persona ejerza violencia por sobre otra/s y arruine así a este maravilloso deporte. No existe explicación cabal, y es que, concluyo en que definitivamente son ateos de esta religión aquellos que fomentan y practican  la criminalidad dentro y fuera de una cancha de fútbol.

Si bien es cierto que la magnitud de estos sucesos en nuestra ciudad es muchísimo menor a los ocurridos en otros núcleos urbanos como Buenos Aires, Córdoba o Rosario, es vital concientizar a la gente de nuestra región por estos capítulos nefastos que embarran la rica historia del fútbol de nuestra localidad, para que no se reiteren en el presente ni en el futuro. Será primordial para las autoridades tomar medidas ejemplares para con los artífices de los hechos delictivos. Pero el tiempo es tiempo y es rey, dijo alguna vez José Larralde.

Le pido al lector que vuelva a pensar en la pelota, que retorne a su niñez, al primer balón de fútbol que cuidó más que a su propia vida, arriesgando su físico para tratar de ganar una pelota dividida frente a algún rival. Le ruego, por lo que más quiera, que piense en aquel esférico de gajos blancos y negros que pateaba con fervor, imaginando ser su máximo ídolo jugando la final de la Copa del Mundo. Cuántas locuras hemos hecho por ella, le pido que hagamos una más, le solicito que cada uno de nosotros vuelva a coser esos gajos destruidos del juguete más precioso que ha tenido un hombre en su vida.

Hoy se encuentra en terapia intensiva y pese a que va a seguir rodando, su esencia ya no es la misma, pero estamos a tiempo de remediar todos los daños que le hemos causado, para que pueda redimirse ante tanta tragedia vivida en este último tiempo. Nosotros, fieles amantes de la caprichosa, debemos ser quienes defendamos a capa y espada su supervivencia, para que ella sonría de nuevo al ver las populares y plateas sin que quepa un alfiler, para que vuelen millones de papelitos cuando el local salga a la cancha buscando un triunfo para regalarle a su gente, para que un padre lleve en andas a su pequeño hijo por primera vez al estadio a ver al club de sus amores, para que resurja de sus cenizas cual Ave Fénix y vuelva a deleitarnos danzando libremente por el verde césped radiante iluminado por el sol en una tarde de domingo.

Lucía López Solís- (grupo con Macarena López)

Ayer periodista, hoy político

El intendente de la ciudad, Héctor Gay, visitó el ISCCS y pudo compartir un espacio con los alumnos de la carrera de periodismo quienes preguntaron y él respondió todo teniendo siempre en cuenta su comienzo como colega de los jóvenes  y su presente como político.

“El periodismo cambio rotundamente de la época del 80 hasta la actualidad. La multiplicidad de los medios fue fundamental, antes solo se encontraban tres radios, un canal de televisión y un diario” sostuvo al ser consultado sobre su visión de los medios en nuestros días.
“El internet es un arma de doble filo, pero bien usada da resultados positivos. Los comunicadores ahora se ven envueltos con una imagen de generar noticias falsas, la vitalización y la repetición en varios lugares cuando la información es totalmente errónea, las terminan haciendo reales y el ser anónimo ayuda en muchos casos.
La ética se pierde en un segundo solo por tener el minuto de fama en primera plana de los medios” agregó.

Al ser cuestionado sobre la tecnología al servicio de los medios de comunicación actuales, supo responder de manera y clara y al final de su respuesta enunció “Los ciudadanos toman enserio lo que dicen los medios, por eso hay que volver a las bases con la tecnología de hoy para no quedarse atrás pero mantener la idea de informar correctamente”

El máximo representante del partido de Bahía Blanca siempre se va a sentir periodista, porque vivió como tal, experiencias que lo marcaron para siempre y hacen que pueda tener una mirada crítica a la hora de ocupar el puesto que el voto de la gente le confío.  
En el cierre de la charla que tuvo una extensión de una hora aproximadamente, brindó a los presentes una frase que invita a la reflexión al momento de comunicar:
“Siempre hay que pensar en el ciudadano, nosotros (los periodistas) somos los que podemos llevar su pedido, su palabra, su voz a otros que no pueden llegar”

 

Lucía López Solís (grupo con Macarena Lòpez)

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