El periodista, en su día (7 de de junio)

La frase que le atribuyeron a Carlos Melconian desnuda que el periodismo de calidad no está en las redes sociales

Por Hugo E. Grimaldi – Agencia DyN

El antiperiodismo le acaba de dar una lección a los medios, a la sociedad misma y especialmente a aquellos gobernantes que defienden la banalización de las noticias generadas por las redes sociales y la mensajería electrónica.
Al respecto, es más que interesante lo que acaba de suceder con la exposición que hizo el economista Carlos Melconian este martes (6), sobre todo porque tuvo lugar 24 horas antes del Día del Periodista, fecha en la que se celebra la ética y la credibilidad.
Primero, los hechos: un asistente a la charla de Melconian en el IAEF parece que interpretó que las palabras del expresidente del Banco Nación tenían una carga crítica tal hacia el Gobierno que significaban que “esto se puede ir a la mierda”.
Probablemente, el concurrente generó un WhatsApp hacia un tercero con esta palabra que Melconian nunca pronunció y luego, ese mensaje saltó a otro receptor y de este a una cuenta de Twitter y después, el caudal de RT debe haber llevado la cosa a Facebook.
Tanta viralización, tal como antes ocurría con los rumores en cadena que, aunque deformados, seguían haciendo daño, hizo que la supuesta verdad revelada se convirtiera en noticia y que muchos portales la copiaran sin preguntarle nada a nadie (en periodismo, eso se llama chequeo) y menos al interesado y, obviamente, sin escuchar la cinta de la exposición.
Esta gauchada de la realidad hacia el mandato de seriedad que conlleva el tratamiento noticioso, justo en el Día del Periodista, debería servirle para recapacitar a todos quienes creen en el facilismo informativo.
Esta vez, parece que no se trata de mentiras (otro flagelo de estos tiempos) producto de una “operación de prensa” montada con trolls, sino que lo que se ha puesto en la picota es el método del seguidismo de noticias que está dejando cada vez más bajo tierra las reglas más sencillas del periodismo de calidad, verdad y opiniones intelectualmente fundadas.
En definitiva, de lo que trata el periodismo es de mantener vivos valores básicos que las redes sociales no registran y que, en definitiva, impactan contra los destinatarios de la información.
Lo que está claro es que en este peligroso deslizamiento d ela credibilidad casi todos tienen que ver: público que no exige; gobernantes que creen que están jugando a la comunicación y subestiman a los ciudadanos; empresas que se forman de manera irresponsable y que se conforman con sacar noticias como chorizos sin ningún respeto profesional por sus periodistas y muchos de estos que dicen que son “trabajadores de prensa”, aunque siguen consignas como manada antes que mandatos profesionales.
Un oportuno Día del Periodista, entonces, para repensar esta situación del seudoperiodismo que hoy se transita en la Argentina, que la palabreja que le endilgaron a Melconian describe como ninguna.

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